domingo, 25 de marzo de 2012
Violencia de género.
1. La violencia doméstica es una pérdida momentánea de control.
A veces las agresiones pueden estar causadas por arrebatos intensos de ira, pero estos casos son muy poco comunes. En la mayoría de las ocasiones la agresión se produce como forma de descargar tensión y de hacer sentir al agresor una sensación de superioridad frente a la víctima.
2. La violencia doméstica no es para tanto. Son casos muy aislados. Lo que pasa es que salen a la prensa y eso hace que parezcan que pasa mucho.
Esto es mentira. Se estima que solo se conoce un 10 por ciento de los casos de violencia doméstica, en las demás ocasiones las víctimas muchas veces no llegan a denunciar o acaban retirando las denuncias. En ocasiones los medios de comunicación hacen que nos acostumbremos a oir todos los días alguna noticia sobre este tipo de abusos y que le quitemos importancia, viendo eso como algo normal. En vez de esto la televisión y los demás medios de comunicación deberían
servir para concienciar a la gente de que esto es algo que ocurre con frecuencia y que se necesita luchar contra ello lo máximo posible.
3. Los hombres que maltratan a las mujeres son violentos por naturaleza.
Si esto fuera cierto, todos los maltratadores debería tener problemas con las demas relaciones que mantengan, aparte de su relación con la víctima, sin embargo, la mayoría de los maltratadores llevan estas relaciones con naturalidad y sin ningún tipo de problema de violencia.
Esto nos indica que los maltratadores no es que no puedan controlar su ira, sino que la descargan sobre una víctima porque la consideran inferior y se sienten con derecho a agredir a esa persona solo porque ella no tiene poder para evitarlo.
Tras debatir sobre estos temas he llegado a la conclusión de que la violencia doméstica suele ser un acto premeditado, con el fin de sentir superioridad, y que se produce en demasiadas ocasiones en un mundo al que consideramos moderno pero que sigue siendo un lugar donde las injusticias estan presentes por todas partes.
domingo, 4 de marzo de 2012
Hola.
Hoy voy a hablar de algunas de las diferentes clases de adolescentes que podemos encontrar en cualquier recinto educativo(al menos desde mi punto de vista).
Por un lado podemos encontrar a los"populares".Estos disfrutan de una cierta adoración de las otras clases, lo que les hace tener éxito en su vida social y amorosa.
Los populares pueden serlo por diversas razones pero nunca lo serán por estudiar o por sacar buenas notas. Están los buenos deportistas, que se ganan el respeto y el aprecio de los demás por sus habilidades físicas; también están los físicamente agraciados o "guapos" que serán inmediatamente queridos en cualquier lugar en el que se encuentre; hay también los "graciosillos" que con el uso de su ingenio para el humor consiguen ganar mucha popularidad; y finalmente están los "malotes", la clase más peligroso y que entra en el grupo de los populares porque son de los más conocidos en su " territorio".Estos se dedican a abusar en grupo de los más débiles ya sea para robarles, obtener algún servicio de ellos o simplemente por el placer de mofarse de su persona.
Para divertirse, la clase popular acudirá a botellones y otros eventos sociales dónde beberán en compañía de otros adolescentes de su grupo de amistades.Es decir, se comportan de manera poco sana.
Por otra parte están los empollones, grupo que suele ser objeto de burla de los "graciosillos" y de los "malotes".
Los empollones lo son por el hecho de dar mucha más importancia al estudio y al ámbito escolar que a la vida social propia. Siempre o casi siempre tendrán unas notas casi impecables, llevarán al día todo el temario dado y tienen(en muchos casos) problemas para relacionarse normalmente con otros chicos de su edad.
Para divertirse, la clase empollona acudirá, bien en grupos de gente de su misma clase o bien en compañía de sus padres, a sesiones de cine, exposiciones en museos , parques en los que pasear, etc... Es decir, actividades socialmente aceptadas para la gente de su edad y que sus padres les permiten llevar a cabo.
Y por último voy a hablar de los frikis, una clase que tiene unos gustos un poco diferentes a los del resto y que por eso también son objeto de burla de graciosillos malotes.
Los frikis presentan un gusto por el manga y las series japonesas y de animación que pueden demostrar llevando camisetas de sus series favoritas, peinándose y/o vistiéndose como sus protagonistas e incluso aprendiendo algunas palabras japonesas que se utilicen en estas series y usándolas en la vida real.
Para divertirse esta clase puede realizar actividades socialmente aceptadas, al igual que la clase empollona, y además también acudirán a actividades creadas especialmente para este grupo social como es por ejemplo el Expomanga.
Y me despido con una reflexión. Por mucho que todos pensemos que la sociedad a cambiado, en el fondo seguimos siendo muy diferentes entre nosotros y seguimos sin entender que la base para una sociedad pacífica es el respeto y la comprensión mutuos entre las diferentes clases de personas.